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Tipos de despidos y cómo saber cuál es el tuyo

Ayudamos a trabajadores de toda España a reclamar la máxima indemnización posible cuando han sido despedidos, sea cual sea el tipo de despido.

Analizamos tu caso gratis, te explicamos las opciones reales que tienes y diseñamos una estrategia para conseguir el mejor resultado económico, sin que asumas ningún riesgo.

Los tipos de despidos y cómo afectan a tu indemnización

Aunque cada caso tiene sus matices, la ley distingue tres calificaciones posibles de despido: procedente, improcedente o nulo. Saber en cuál encaja el tuyo es clave para saber cuánto puedes reclamar.

En la práctica, muchos despidos que parecen “procedentes” o “improcedentes” ocultan motivaciones o errores que permiten reclamar más.

Ahí es donde entra nuestra especialización: utilizamos el marco de despido nulo como estrategia jurídica legítima para maximizar tu indemnización, siempre dentro de la ley.

Procedente

Qué significa
El despido cumple los requisitos legales.

Qué puedes conseguir
No da derecho a indemnización, salvo casos excepcionales.

Improcedente

Qué significa
La empresa no justifica o formaliza bien el despido.

Qué puedes conseguir
Indemnización económica.

Nulo

Qué significa
Se vulneran derechos fundamentales o se dan circunstancias protegidas por ley.

Qué puedes conseguir
Mayor capacidad de negociación y posibilidad de obtener una indemnización superior.

Simulador

Calcula tu indemnización

Cada despido es distinto, pero todos tienen algo en común: puedes reclamar más de lo que imaginas. Con nuestro calculador puedes obtener una estimación orientativa de la indemnización que podrías conseguir, en función de tu salario, antigüedad y tipo de despido.

El cálculo es gratuito, anónimo y sin compromiso. Y si lo deseas, un abogado revisará tu caso personalmente para decirte cómo aumentar esa cantidad con una estrategia legal a tu medida.

Profundizamos en tu caso

Despido improcedente, nulo y otros casos

El más común y el que más se puede mejorar

Despido improcedente

El despido improcedente ocurre cuando la empresa no puede justificar las causas o no cumple los requisitos legales. En estos casos, el trabajador tiene derecho a recibir una indemnización económica, cuyo importe varía según su antigüedad, salario y tipo de contrato.

Indemnización por despido improcedente

La ley establece una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades (o superior, si parte de la antigüedad es anterior a 2012).

Sin embargo, hay muchos factores que pueden aumentar esta cuantía: defectos en la carta, errores formales o indicios de vulneración de derechos.

Cuando se vulneran tus derechos

Despido nulo

Un despido nulo se da cuando la empresa actúa vulnerando derechos fundamentales del trabajador, como la igualdad, la salud o la libertad sindical. Aunque no todos los casos acaban declarados como nulos, alegar la nulidad permite aumentar la fuerza de la reclamación y negociar indemnizaciones mucho más altas.

Cuándo puede considerar nulo un despido

Si ocurre durante un embarazo o baja médica.
Si es una represalia por reclamar derechos laborales.
Si se basa en motivos de discriminación (sexo, edad, religión, orientación sexual…)
Si se produce durante el ejercicio de derechos de conciliación o sindicales.

También los defendemos

Otros tipos de despidos

Además de los despidos improcedentes y nulos, también defendemos a trabajadores en casos de:

Despido disciplinario: cuando la empresa alega faltas graves o bajo rendimiento.
Despido objetivo: motivado por causas económicas, técnicas u organizativas.
Despido colectivo (ERE): cuando afecta a varios empleados y requiere negociación.
Finalización de contrato temporal: comprobamos si la causa temporal era real.
Cese en periodo de prueba: analizamos si el periodo era legal o encubría otra causa.

En todos los casos, nuestro objetivo es el mismo: maximizar tu indemnización y reducir tus riesgos.

Profundizamos en tu caso

Despido improcedente, nulo y otros casos

El más común y el que más se puede mejorar

Despido improcedente

El despido improcedente ocurre cuando la empresa no puede justificar las causas o no cumple los requisitos legales. En estos casos, el trabajador tiene derecho a recibir una indemnización económica, cuyo importe varía según su antigüedad, salario y tipo de contrato.

Indemnización por despido improcedente

La ley establece una indemnización de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades (o superior, si parte de la antigüedad es anterior a 2012).

Sin embargo, hay muchos factores que pueden aumentar esta cuantía: defectos en la carta, errores formales o indicios de vulneración de derechos.

Cuando se vulneran tus derechos

Despido nulo

Un despido nulo se da cuando la empresa actúa vulnerando derechos fundamentales del trabajador, como la igualdad, la salud o la libertad sindical. Aunque no todos los casos acaban declarados como nulos, alegar la nulidad permite aumentar la fuerza de la reclamación y negociar indemnizaciones mucho más altas.

Cuándo puede considerar nulo un despido

Si ocurre durante un embarazo o baja médica.
Si es una represalia por reclamar derechos laborales.
Si se basa en motivos de discriminación (sexo, edad, religión, orientación sexual…)
Si se produce durante el ejercicio de derechos de conciliación o sindicales.

También los defendemos

Otros tipos de despidos

Además de los despidos improcedentes y nulos, también defendemos a trabajadores en casos de:

Despido disciplinario: cuando la empresa alega faltas graves o bajo rendimiento.
Despido objetivo: motivado por causas económicas, técnicas u organizativas.
Despido colectivo (ERE): cuando afecta a varios empleados y requiere negociación.
Finalización de contrato temporal: comprobamos si la causa temporal era real.
Cese en periodo de prueba: analizamos si el periodo era legal o encubría otra causa.

En todos los casos, nuestro objetivo es el mismo: maximizar tu indemnización y reducir tus riesgos.

Qué hacer si te han despedido

Tienes 20 días hábiles para impugnar un despido, así que cada día cuenta. No firmes ni aceptes nada sin antes consultar tu caso. Guarda la carta de despido, tus nóminas recientes y cualquier comunicación con la empresa.

En Despido Nulo, revisamos toda la documentación gratuitamente, te explicamos tus derechos y gestionamos la reclamación para conseguir la mayor indemnización posible.